Infofrut Argentina

OLIVICULTURA: Panorama del sector productor

3 minutos de lectura

Un informe reciente del Comité Oleícola Internacional (COI) confirmó que tras la
aparición del covid-19, el consumo de aceite de oliva aumentó de manera significativa,
principalmente en países no tradicionales como Estados Unidos, China, Japón,
Australia, Rusia y Canadá. A nivel global, cada vez más gente descubrió el aceite de
oliva y ante una mayor preocupación por la salud, muchos lo eligieron como parte de
una dieta más sana.
Los últimos dos años fueron muy positivos. Los precios internacionales se elevaron y
en nuestro país aumentaron la producción, el consumo y la exportación. Además el
sector se vio favorecido por la eliminación de las retenciones, con lo cual el panorama
cambió de manera rotunda.
Patricia Calderón, titular de la Federación Olivícola Argentina (FOA), afirmó que el
sector venía muy bien con un precio internacional elevado y eso “define si entrás o no
al mercado. El problema, afirmó, es la cantidad de impuestos que le estamos poniendo
al costo de producción”.
Calderón precisó que la mano de obra tiene un alto impacto en los costos: “No nos
quejamos del salario, pero sí de las cargas sociales ya que si el precio internacional no
es excepcional, terminamos vendiendo a pérdida”.
El sector olivícola es un gran empleador de mano de obra. Sólo en la provincia de La
Rioja, que tiene una población económicamente activa de 250 mil personas, emplea a
15 mil trabajadores. Por eso desde la FOA se pide analizar las políticas fiscales para
que la actividad funcione. Por eso pedimos la prórroga del decreto 1042/20, que
vence el 31/12/21 y establece parámetros sobre las cargas sociales”.
El olivo es una especie vecera, es decir que una abundante cosecha precede a otra
con escasa floración. Mediante la poda se logran mejoras productivas pero es muy
difícil.
Según Calderón, “durante la cuarentena creíamos que el consumo iba a caer pero
ocurrió lo contrario. La gente privilegió el consumo de aceite de oliva y eso motivó una
suba de precios. Con el inicio de 2021 el consumo cayó porque la realidad es que los
aceites y las aceitunas son fácil-mente reemplazables en la dieta.
Para la producción olivícola la exportación es determinante. A nivel país el 80% de las
aceitunas y aceite de oliva generados se van al exterior a granel, principalmente
Estados Unidos, Brasil y España.
“Para entrar en los mercados internacionales hay que ser muy competitivo, por eso
vendemos a granel a las empresas de España o Italia que toman nuestro producto y lo
venden con sus marcas”, 
Entre los problemas que atraviesa la actividad, el costo energético es el más
importante. Julian Clusellas, empresario del rubro destacó que “es necesario resolver
el acceso al agua en las provincias que son electrodependientes”. Los sistemas de
riego son grandes demandantes de electricidad, por eso desde las entidades
productivas impulsan la creación de un Registro de Regantes Electrodependientes,
para que se fije una tarifa que permita la reconversión de los sistemas actuales hacia
el uso de energías renovables.
Como ocurre con todas las economías regionales, el reclamo de estabilidad fiscal está
latente. La FOA -que forma parte del Consejo Agroindustrial Argentino- buscará
además avanzar en un proyecto de ley que permita diseñar programas de desarrollo.

Cosecha de aceitunas de mesa

Seguinos en redes

Recibir Newsletter